Mis favoritos: Nabucco de Giuseppe Verdi

31 Mai 2009

NabuccoNabucco, tercera ópera de Verdi, es una ópera en cuatro actos con libreto de Temistocle Solera, basada en el Antiguo Testamento y la obra Nabuchodonosor de Francis Cornue y Anicète Bourgeois. Fue estrenada el 9 de marzo de 1842 en La Scala de Milán. En España se estrenó en 1844, en el Teatro de la Santa Cruz de Barcelona.

Nabucco fue el primer éxito decisivo de Verdi. Sus melodías, armonías y ritmos se vinculan todavía nítidamente a Donizetti, son simples en estructura, pero de un efecto dramático innegablemente fuerte. Cada nota parece tener auténtica sangre teatral que entusiasma de manera irresistible. La pieza maestra de la partitura es el coro «Va pensiero», una melodía pausada, nostálgica y llena del más profundo sentimiento, en que violentos arrebatos alternan de manera espléndida con atribulados susurros.

El compositor alemán Otto Nikolai (autor de Las alegres comadres de Windsor) había cosechado prometedores éxitos en la Scala de Milán. Entre los libretos que se le habían ofrecido para ulteriores composiciones se encontraba también el proyecto de Solera para Nabucco. Pero Nikolai no se interesó. Merelli, el empresario de la Scala (hoy diríamos el director artístico), un nombre que casi merece el título honorífico de profeta de Verdi, insistió al joven compositor italiano para que pusiera en música aquel argumento. Mostró con ello una confianza fuera de lo común, pues Verdi había triunfado con Oberto pero también había fracasado totalmente con Un giorno di regno. Además, le había afectado profundamente la muerte de su joven esposa y de sus dos hijos, de manera que atravesaba una profunda crisis anímica. Merelli impuso formalmente el libreto al compositor; cuando éste lo arrojó sobre la mesa al regresar a su casa (Verdi relata el episodio en un breve esbozo autobiográfico), se abrió solo y Verdi leyó la frase «Va pensiero sull’ali dórate…». En el mismo instante se le ocurrió la melodía para estos bellos versos. Y escribió la ópera en un arrebato creativo sin pausa.

El 9 de marzo de 1842 se estrenó triunfalmente en la Scala de Milán. La melodía del coro, se convirtió en la canción de súplica y combate de todos los patriotas italianos que se identificaban con el pueblo hebreo en su hora más difícil y se esforzaban por liberarse de la dominación extranjera. La misma melodía sonó en el entierro del maestro, casi sesenta años más tarde, y para entonces ya se había convertido en un himno nacional. En el estreno, el papel de Abigaille fue interpretado por Giuseppina Strepponi, quien se convertiría en compañera sentimental y luego esposa de Verdi. Se dice que la dificultad del papel causó el decline vocal de la cantante.

El éxito de la ópera perdura hasta estos días. Es grabada y presentada en los teatros de ópera con cierta frecuencia aunque no es fácil conseguir una soprano dramática de agilidad que pueda medirse con la despiadada tesitura de la malvada Abigail.

Sinopsis de la ópera

Acto I – Jerusalén

Dentro del templo. Los Levitas y la gente se lamentan por el desgraciado destino de los judíos, luego de haber sido derrotados por el Rey de Babilonia Nabucco, quien se encuentra ahora en las puertas de la ciudad. El cura principal Zaccaria anima a sus seguidores. Los judíos han capturado a un importante rehén para mantenerse a salvo, la hija de Nabucco, Fenena, a quien Zaccaria unió en matrimonio con Ismaele, sobrino del Rey de Jerusalén. Sin embargo, Ismaele promete a Fenena su libertad, pues tiempo atrás en Babylonia él había sido tomado como rehén y fue ella quien lo liberó, pues estaba muy enamorada del joven. Ambos están organizando su vuelo cuando Abigaille, una supuesta hija de Nabucco, llega al templo encabezando una gran tropa de babilonios. Ella también está enamorada de Ismaele, y amenaza con contarle al padre de Fenena de su plan de escape con un extranjero; y al final, Abigaille declara que mantendrá silencio si Ismaele renuncia a Fenena. Pero él se rehúsa a aceptar el chantaje. Nabucco, a la cabeza de su ejército, irrumpe en escena, habiendo decidido saquear la ciudad. En vano Zaccaria, blandiendo una daga sobre la cabeza de Fenena, intenta detenerlo; Ismaele interviene y entrega en mano a Fenena, sana y salva, a su padre.

Acto II – El malvado

En la corte de Babilonia. Abigaille se ha enterado de un documento que revela su verdadera identidad como esclava: por lo tanto, los babilonios se equivocan al creer que ella es una heredera al trono. Nabucco, ocupado en una batalla, ha nombrado a Fenena como princesa regente de la ciudad, lo cual provoca que el odio de Abigaille aumente. El sumo sacerdote de Belo, aliado de Abigaille, le dice que Fenena está liberando a todos los esclavos hebreos. Abigaille aprovecha la oportunidad y se contempla tomando el trono de Nabucco.

MARIA CALLAS: “BEN IO T’INVENNI SALGO GIÀ”1949-Teatro san carlo Napoli- Vittorio Gui

Zaccaria, mientras tanto, anuncia alegremente al pueblo que Fenena, enamorada de Ismaele, se ha convertido a la fe hebrea. Abdallo, un antiguo consejero del rey y de Fenena, le revela a ella las ambiciones de Abigaille y le avisa que debe volar para escapar de la ira de su hermanastra. Pero no hay tiempo. Abigaille llega junto a sus magos, el sumo sacerdote y una multitud de babilonios. Pero inesperadamente, también llega Nabucco, coloca su corona firmemente en su cabeza y maldice al Dios de los Judíos. Luego amenaza con matar a Zaccaria. Fenena revela su conversión al judaísmo, pero el la fuerza a arrodillarse ante él adorándolo no como un rey sino como un dios. El Dios de los Judíos le lanza un rayo y Nabucco, aterrado, cae en agonía, mientras que Abigaille se coloca la corona sobre su cabeza.

Acto III – La profecía

Los jardines flotantes de la corte de Babilonia. Abigaille en el trono recibe honores de todas las autoridades del reino. Nabucco intenta en vano recuperar el trono, pero es detenido por los guardias. En el diálogo siguiente entre ambos, Abigaille, tomando ventaja de la inestable condición mental de Nabucco, le hace poner a él su sello real en un documento que condena a los judíos a muerte. En un momento de lucidez, Nabucco se da cuenta de que ha condenado también a su amada hija Fenena y ruega por su salvación. Pero Abigaille hace pedazos el documento que afirma que ella es una esclava y se declara a si misma como única hija y por lo tanto, heredera al trono. Luego ordena a los guardias encarcelar a Nabucco.

DIMITRA THEODOSSIOU & LEO NUCCI: “DEH, PERDONA”Will Humburg-Vigoleno, 29.06.2008

A orillas del Eufrates, los hebreos invocan su patria lejana y su tierra y, una vez más Zaccaria intenta consolar a su pueblo con una profecía que los alienta en su fe.

 “VA PENSIERO SULL´ALI DORATE”-Metropolitan Opera House, James Levine 2001.

Acto IV – El ídolo roto

Desde su prisión Nabucco ve a Fenena arrastrada hacia la muerte junto con los otros judíos. En su desesperación, se vuelve hacia el Dios de los hebreos, convirtiendo su fe.

RENATO BRUSON: “DIO DI GIUDA”Teatro alla Scala, Muti

Cuando Abdallo y un grupo de soldados aún fieles al rey ven como Nabucco recupera su fuerza y sus sentidos, deciden revelarse liderados por el antiguo rey. En los jardines flotantes se está tocando una marcha funeraria: los hebreos condenados a la muerte están llegando. Zaccaria bendice a Fenena, un mártir. Pero Nabucco irrumpe la ceremonia, el ídolo Belo cae al suelo destrozado, y todos los prisioneros son liberados. Una vez más Nabucco se sienta en el trono. Abigaille, muriendo a causa del veneno ingerido a conciencia, pide el perdón de Fenena y predice su casamiento con Ismael. Zaccaria profetiza el dominio de Nabucco sobre todos los habitantes de la tierra.  

Nabucco-Bechi-Callas-Neroni-Sinimberghi-Gui (CD01 , CD02)

nabucco-callas

La Callas jovencísima crea una Abigail inigulada y, presumiblemente, inigualable, con el veterano pero poderoso Nabucco del gran Gino Bechi. La función es en directo, con un sonido suficiente, pero con un ambiente electrizante.

Nabucco-Gobbi-Suliotis-Cava-Prevedi-Gardelli (CD01 , CD02nabucco-gardelli

Todo un clásico de la discografía, con la estrella fugaz  de Suliotis en una Abigail a lo Callas, y un Gobbi muy mermado vocalmente pero dramáticamente irreprochable. Bravos Cava y Prevedi como Zaccaria e Ismaele. La dirección de Gardelli es contundente, con unas masas de la Ópera de Viena espectaculares.

Nabucco-Manuguerra-Scotto-Ghiaurov-Luchetti-Muti (CD01 , CD02)

nabucco-muti

La versión de Muti posee dos grandes puntos a favor: la excelente dirección del maestro italiano (quizá el mayor especialista verdiano de los últimos 30 años) y el Nabucco de un Manuguerra vocal y dramáticamente poderoso. La Scotto flojea con una zona alta tirante y un grave dudoso. Ghiaurov está correcto pero no del todo cómodo.

Nabucco-Cappuccilli-Dimitrova-Nesterenko-Domingo-Sinopoli (CD01 , CD02)

nabucco-sinopoli

De las versiones de estudio quizás esta sea la más equilibrada. Sinopoli dirige con brío y contundencia a un equipo sin puntos débiles donde destacan la buena labor de Cappuccilli (excelente otra vez en un papel demasiado dramático para su voz), Nesterenko (con un Zaccaria vocalmente sanísimo) y la Abigail de la Dimitrova (correctísima en todos los aspectos, que ya es un gran mérito).

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