Archive for Juny, 2010

Cencic canta arias para mezzo de Haendel

17 Juny 2010

Parece mentira pero tengo que hablaros del enésimo nuevo disco-recital dedicado a arias de Haendel. Hace unos años la gente estaba cansada de la grabación número mil de “la mannina” o “la furtiva lagrima” por la nueva figura tenoril de turno, o del “Vissi d’arte” o “Un bel di vedremo” de las sopranos, pero ahora estamos saturados de gravaciones de mezzos y contratenores cantando “Doppo nottes” o “Ombra mai fu”. ¿Qué está pasando?.

El fuera niño prodigio como voz de soprano en los famosos Niños Cantores de Viena se ha convertido ahora en uno de los contratenores más prestigiosos y solicitados del panorama internacional, y eso que ahora hay unos cuantos y algunos muy buenos.

Haendel-Serse “Se bramate d’amar chi vi sdegna”-Cencic-I Barocchisti-Fasolis

Está el croata en plenitud de facultades vocales, y como parece ser que se le queda pequeño el interpretar los papeles escritos para los castratti ha decidido dedicarse al “intrusismo”, devolviéndoles la moneda a las mezzos y contraltos que se dedican a cantar Ariodantes, Serses o Giulios Cesares, cantando arias de mezzo.

No es la primera vez que lo hace, ya grabó el disco de arias de Rossini, reseñado en una entrada anterior del blog, y los resultados vuelven a ser muy satisfactiorios. Otra vez tenemos a un señor que canta un aria escrita para una señora que hace un papel de señor en un ejercicio de doble travestismo.

Haendel-Arianna in Creta “Qual leon che fere irato”-Cencic-I Barocchisti-Fasolis

Tiene Cencic una técnica apabullante que le permite sortear con auténtico vértigo las endiabladas coloraturas haendelianas, además ha conseguido fusionar bien los diferentes registros de su voz, creando un sonido homogéneo, si bien se abre ligeramente en las notas más agudas aunque todavía no están descontroladas.

El disco se basa en arias conocidas, si bien no se recrea en lo más trillado (daja fuera, por ejemplo, las arias de Sesto del Giulio Cesare), y se decanta por arias más de bravura y lucimiento como “Sorge nell’alma mia” o la espectacularmente presentada “Qual leon che fer irato” (la joya del disco), que por piezas de recogimiento y con largas frases melódicas como “Alma mia” o la más celebre “Verdi allori”.

Haendel-Agrippina “Come nube, che fugge dal vento”-Cencic-I Barocchisti-Fasolis

I Barocchisti dirigida por Diego Fasolis suenan a la esencia pura del barroco (almenos tal y como se concibe hoy después de muchos años de arqueología musical), con un sonido incisivo en la cuerda, virtuoso en las maderas y ácido en el metal, con unos tiempos tirando a ligeros en las arias lentas y casi vertiginosos en las agitadas.

Un buen disco.

Haendel – Mezzosoprano opera arias (CD)

01. Imeneo HWV 41. Sorge nell’alma mia

02. Floridante HWV 14. Alma mia

03. Arianna in Creta HWV 32. Salda quercia in erta balza

04. Tamerlano HWV 18. Benche mi sprezzi

05. Serse HWV 40. Se bramate d’amar chi vi sdegna

06. Amadigi di Gaula HWV 11. Pena tiranna

07. Arianna in Creta. Qual leon che fere irato

08. Parnaso in festa HWV 73. Non tardate Fauni ancora

09. Agrippina HWV 6. Come nube, che fugge dal vento

10. Radamisto HWV 12a. Ombra cara

11. Orlando HWV 31. Verdi allori

12. Parnaso in festa. Lunga serie d’alti eroi

I Barocchisti-Diego Fasolis

Montserrat Caballé al Liceu: Herodiade de Jules Massenet (6 de gener de 1984)

15 Juny 2010

Continuem amb el repàs d’algunes de les actuacions de la soprano Montserrat Caballé al seu teatre. En aquesta ocasió ens acostarem a una de les rareses que durant els anys 80 va començar a rescatar per al públic la nostra diva.

Durant la dècada dels 80 la Caballé va anar abandonant paulatinament els papers del repertori més popular (Tosca, Elisabetta de Valois, Norma, Leonoras, Amelia,….) i del belcanto (Semiramide, Maria Estuardo, la reina Elisabetta, Norma,….) que tantíssims èxits l’havien portat, per a endinsar-se en un continua recerca de nous papers en òperes cada vegada més infreqüents i oblidades. En part, això es va produir per la natural i inexorable defallida de les facultats vocals, lògic després de més de vint anys de carrera al primer nivell i en papers molt compromesos, sobretot a partir de final dels setanta quan es va ficar en papers molt pesants per la seva veu com van ser la Turandot, la Gioconda i la Isolda.

El cert és que durant la primera meitat de la dècada dels 80 la Caballé encara lluïa i encandilava en papers com l’Elisabetta del Don Carlo, l’Amelia del Simon Boccanegra, la Semiramide o la Tosca, però la seva veu progressivament va anar perdent flexibilitat, es va tornar més dura (sobretot en els atacs als aguts tant en forte com en piano), si bé el timbre continua sent molt bell en el centre (alguns caballetistes de pro consideren que en aquesta època el seu timbre va arribar al màxim de la seva bellesa) i va millorar força en els descensos al greu (més homogenis amb la resta de registres) al mateix temps que va guanyar en projecció i potència (una mica el mateix que li va passar a la Tebaldi durant la dècada dels seixanta).

La temporada 83-84 la Caballé va fer la Salomé de l’òpera de Massenet, el doble paper de Primadonna/Ariadna en l’Ariadna auf Naxos, un recital i un cameo a Die Fledermaus, en la línia del que dèiem anteriorment (la temporada anterior havia participat al Don Carlo, La Vestale i una imprevista Venus del Tannhauser, i en les tres següents va fer Der Rosenkavalier, Semiramide, Armide de Gluck i Saffo de Pacini)

L’Herodiade de Massenet en aquell moment era una autèntica raresa i es va programar per petició de la soprano. Al Liceu no es representava des de feia seixanta anys, i abans d’aquestes funcions tan sols s’havien donat set més. El cert és que Herodiade està escrita com a últim vestigi de la Grand Òpera francesa, amb necessitat de grans escenografies, un repartiment necessitat de grans cantants, episodis de ballet i gran escenes corals, amb el que la seva producció resulta, almenys actualment, molt costosa.

El Liceu va contractar un repartiment luxós encapçalat per tres figures de la casa: Caballé com Salomé, Carreras com Joan el baptista i Joan Pons com Herodes; i el va completar amb l’Herodias de la mezzo Dunja Vejzovic,

Es pot trobar amb relativa facilitat la retransmissió televisiva de la funció a la xarxa, de la qual hi ha més d’un vídeo al youtube.

Llegim la crònica-crítica de Xavier Montsalvatge per La Vanguardia del 2 de gener de 1984.

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Caballé, Carreras y Pons, tres estrellas para arropar la nueva presencia de Massenet en el Liceu

Los cantantes salvaron “Hérodiade”

A los liceístas podía haberles venido muy cuesta arriba pasar de las delicuescentes cadencias del recientemente programado “Werther” a la “baluerna” pseudo-bíblica “Hérodiade”, también obra de Massenet, prácticamente olvidada, aunque asome muy de tarde en tarde en los escenarios (del Liceu estaba ausente desde 1924). El tránsito empero se ha producido sin mayores traumas por obra y gracia de los intérpretes protagonistas, el terceto vocal difícil de sobrepujar actualmente Caballé-Carreras-Pons.

Hacía falta esta primera línea en el reparto porque “Hérodiade” en sí misma es difícilmente asimilable al presentar muchos más puntos débiles que valores positivos. Entre estos últimos habría que destacar el acento personal que gravita en cada página de la partitura, donde está presente el mismo Massenet de “Manon” o del aludido “Werther” (que junto con “Thais”, tal vez “Don Quichotte” y algún título más es lo único que se ha salvado del naufragio en el que sucumbió a lo largo de un siglo la producción de este compositor francés que llegó a crear 25 óperas).

Ciertamente la vena lírica de Massenet, de un encanto sentimental cierto —a veces un poco empalagoso—, se presta a perfilar el tema que ha sido una constante en toda su obra para el teatro, el de la “grande amoureuse”, y en su descripción aplicó siempre un habilidoso vuelo melódico junto con un confortable arropamiento sinfónico de invariable palpitación emotiva y una voluptuosidad subyacente que supo maquillar con un “charme” singular.

Un drama excesivo para el compositor

El amor lascivo de Herodes, vengativo de Herodías, sublime del profeta San Juan y arbitrariamente puro y abnegado de Salomé, vertebra el argumento de la obra, pero en este caso Massenet lo glosa basándose en uno de los “Trois contes”, de Gustave Flaubert, y aunque los contradictorios libretistas Milliet y Grémont es presumible que debieron cargar al nuevo trabajo las tintas imaginando las necesidades de la escena, no tiene de “ópera trágica”—como la denominó el autor— más que el desenlace con la decapitación del profeta y el suicidio de Salomé en el último cuadro. Es en éste y en el anterior cuando la música adquiere una cierta tensión dramática. Por lo demás en el resto de la acción todo transcurre mansamente, en un tono de elegancia casi diría de propósito “salonnier”. Y la espectacularidad constante de la obra se obtiene con ampulosas escenas corales, trasiego de comparsería, apuntes de ballet y una “grande machine” escenográfica que pasa de ser un relleno, un recurso para hinchar las situaciones que consigue únicamente dilatarlas hasta la fatiga para los intérpretes y el espectador.

Como he dicho, la amable distinción propia de Massenet no falta en esta comedia bíblica, que no es drama hasta el penúltimo episodio, y tragedia hasta el último. Y los cantantes tienen perfectamente dosificadas sus intervenciones de lucimiento por atractivas y difíciles, propiciadas por el compositor cuando en la obra se encuentra a sí mismo y se abandona a su espontánea inspiración.

En estos momentos es cuando nuestros cantantes volvieron a triunfar. Montserrat Caballé, a quien ya habíamos admirado temporadas atrás en la bastante más escabrosa Salomé de Strauss, en esta endulzada Salomé de Massenet, faltada de revulsivo, ha estado igualmente incomparable. Cantó su primera aria —““II est doux, il es bon”— precavidamente reservona como podíamos imaginar, aunque ya fue saludada con una gran ovación. Después su entrega fue progresiva hasta llegar al final, cuando hizo un verdadero alarde de sus portentosas facultades, más segura que nunca y con todo el poder de su emisión vocal.

Herodes es, a mi entender, el segundo protagonista de la acción y tuvo en Joan Pons un intérprete perfectamente identificado con la psicología del personaje, enérgico o insinuante, dubitativo en sus reacciones, pero decidido vocal y expresiva mente, ganándose también una ovación después de entonar “Ce breuvage… vision fugitive” en el segundo cuadro.

Josep Carreras, representando a Juan el Bautista, produjo la intensa emoción de siempre; la de un cantante en posesión de una voz privilegiada por su timbre bellísimo, su potencia y seducción subyugante. En realidad no es hasta el tercer acto, en el solo “Ne pouvant réprimer lesélans de la foi” y en el siguiente dúo con Salomé cuando el tenor se manifiesta como figura crucial del drama. Carreras estuvo magnífico, sobre todo en esta escena, con una entonación henchida de sentimiento palpitante que provocó una fulminante salva de aplausos interminables.

Una fastuosa puesta en escena

No sé si se debe a que ya en la partitura el personaje de Herodías viene a resultar incomprensiblemente menos relevante que los otros tres protagonistas, pero lo cierto es que, encarnado por la mezzo Dunja Vejzovic, quedó un poco desdibujado, pese a que posee una voz de gran temple y es muy actriz. Lo mismo diría con respecto al papel de Fanuel, que asumió con dignidad Roderick Kennedy dándole una elocuencia convincente. Enric Serra (Vitellius) y Vicenç Esteve (Gran Sacerdote), se mantuvieron al nivel a que nos tienen acostumbrados.

El coro, preponderante, estuvo siempre ajustado y a veces, como en el cuadro del Templo de Salomón, se superó en cohesión polifónica. El ballet amenizó varias escenas con apropiado estilo. Escenográficamente, “Hérodiade” se presenta con fastuosidad. Los de corados acaso podrían servir para un espectáculo frívolo, pero el juego de luces, utilizado con habilidad, les da un mayor empaque. Y como además el vestuario es efectista y no faltan en la obra los cuadros de apoteosis con cerca de un centenar de personas en escena, podemos calificar el todo como un esfuerzo de montaje muy considerable.

Correcta dirección musical a cargo de Jacques Karpo (?), con una eficiente colaboración de la orquesta, añadió aciertos a esta “Hérodiade” que en definitiva se salva por la interpretación lírica y el boato con que ha sido exhumada.

XAVIER MONTSALVATGE

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La veritat és que Montsalvatge es passa una mica al criticar a Massanet com a compositor de prestigi que va ser, i del qual es mantenen encara avui obres vives al repertori habitual dels teatres. Sí és cert que Massenet va ser un compositor bastant conservador, però tenia el do de saber donar al públic allò que li agradava. Les seves estrenes eren un èxit darrera l’altre amb obres com Le Roi de Lahore, Herodiade, Le Cid, Manon, Don Quichotte, Esclarmonde, Le jongler de Notre Dame, Sapho, Cendrillon, Thaïs o Werther, totes elles amb les seves virtuts i defectes, però impregnades d’una gran creativitat melòdica, un domini absolut de l’orquestració i un adequat tractament vocal.

En particular Herodiade adoleix d’un llibret bastant penós, per la inversemblança del que passa en escena, amb una Salomé feta una bleda i allunyada totalment del personatge bíblic. El continu pas de cors, comparses i ballets destorben el fil del drama que si l’hagués agafat Verdi duraria una hora i mitja menys.

Pel que fa a la nostra Montserrat Caballé no estic d’acord que comenci reservona, tal i com podeu comprovar en els vídeos següents on canta “Il est doux,…”, la seva aria inicial, i el duo posterior “Jean! Je te revois!” amb el Jean de Carreras.

Tal i com us comentava, la veu de la Caballé sona potent i amb una bellesa desconcertant, si bé es comprova la brusquedat i duresa en certs passatges, sobretot quan ataca els aguts en forte, els greus i alguns pianos. Té un èxit clamorós, i certament merescut.

El Josep Carreras també es trobava en un moment de forma molt bo. La calidesa del seu centre, la valentia en l’agut i un cant amb un fraseig ardent i vehement el fan un Jean irresistible a qualsevol dona o noia jueva o palestina que es trobés al davant. Tal i com diu el cronista, en la seva escena de l’últim acte “Ne pouvant reprimer les elans” està esplendorós, causant el deliri absolut del públic, tal i com podeu comprovar en el vídeo següent:

El paper d’Herodes és fundamental en aquesta obra i Joan Pons en fa tota una creació. La seva veu de baríton és estranyament homogènia del greu a l’agut i el seu cant, recolzat en un fiato considerable, està justament matisat amb aquell timbre tant especial del mallorquí. En la famosa “Vision fugitive” està molt intens, al igual que en la resta d’intervencions, obtenint, també un èxit considerable.

El paper d’Herodias (que dona nom a l’òpera) queda en un segon plànol respecte als altres tres, i vocalment passa el mateix malgrat la presència d’una cantant del prestigi de la Vejzovic.

L’orquestra i cors del Liceu es van comportar de manera decent, tot i les grans dificultats tant per a uns com per els altres, amb la concertació ajustada del mestre Delacôte.

El resultat és un triomf apoteòsic decretat per un públic entregadíssim que esclata en innumerables ocasions en ovacions i aplaudiments per als solistes i el conjunt. A gaudir-la.

Jules Massenet-Herodiade (Cd01, Cd02)

Herodiade – Dunja Vejzovic

Herodes – Joan Pons

Salomé – Montserrat Caballé

Jean – Josep Carreras

Phanuel – Roderick Kennedy

Vitellius – Enric Serra

Gran Sacerdot – Vicenç Esteve

Orquestra i cor del Gran Teatre del Liceu-Jacques Delacôte (6-ene-1984)

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Enllaços relacionats:

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https://rodiazsa.wordpress.com/2009/09/30/montserrat-caballe-al-liceu-la-traviata-de-giuseppe-verdi-6-12-1973/

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Preparant La Dama de Piques

14 Juny 2010

El pròxim dissabte dia 19 comencen les funcions de la Pikovaia Dama (La dama de piques) al Liceu. És curiós que no hagin passat més de set temporades per a que es torni a reposar al teatre, després de les funcions de la temporada 2002-2003 que es van muntar per a que es pogués lluir el Plàcido Domingo (autèntic reimpulsor del títol en la última dècada) cosa que al final no va passar perquè va cancel·lar per causa d’una bronquitis, i és que comparada amb altres obres més conegudes del repertori La dama de piques s’ha programat quatre vegades en el Liceu en els últims 30 anys, més que per exemple títols com Andrea Chenier, La Favorita, Faust, La forza del destino, Un ballo in maschera, Il barbiere de Siviglia, La Cenerentola, Don Pasquale, Falstaff, Ievgueni Onieguin, Meistersinger, Rigoletto…, o tantes com Madamma Butterfly, Le nozze di Figaro, Otello, Parsifal o Turandot.

La primera d’elles va ser la temporada 1980-1981, amb la companyia del Kirov de visita, la segona al 1991-1992 (amb producció del propi Liceu, la mateixa que es veurà ara i que es va veure al 2003) en el primer moment de l’esclat internacional del títol (gràcies al protagonisme de la Freni i Atlantov en disc i a l’Òpera de Vienna), i les del 2003 amb el títol ja consolidat al repertori dels teatres gràcies a que el 1999 el Plácido va decidir apostar fort pel paper protagonista.

Durant aquesta dècada La dama de piques s’ha mantingut present en les temporades de tots els grans teatres, i el Liceu fa una bona aposta al reposar-la, ja que s’aprofita una producció pròpia força solvent (i per tant barata) i se’ns promet un repartiment la mar d’interessant, encapçalat pel tenor dramàtic canadenc Ben Heppner.

I és que La dama de piques és una òpera de tenor. El Hermann, que és el protagonista, és un paperàs per un tenor dramàtic, on el cant és intensíssim i continuat, ja que està present en totes les escenes, i fins i tot es parla que és una mena d’Otello de l’òpera rusa.

Però bé, parlem de l’obra, i en primer lloc fem una ullada al que recull la pàgina web del Liceu:

http://www.liceubarcelona.cat/fileadmin/PDF_s/Sintesis_argumental/Pikovaia_Dama_cat.pdf

“Òpera en tres actes.

Llibret de Modest Txaikovski basat en l’obra de Puixkin (1833). Música de Piotr Ílitx Txaikovski. Estrenada el 7 de desembre de 1890 al Teatre Mariinski de Sant Petersburg. Estrenada al Gran Teatre del Liceu l’1 de desembre de 1922.

Pikovaia Dama (La dama de piques) de Piotr I. Txaikovski, composta per encàrrec dels Teatres Imperials Russos i estrenada al Teatre Mariinski de Sant Petersburg el 1890 amb un èxit extraordinari, forma part del gran patrimoni operístic rus elaborat a partir d’una obra de Puixkin, en aquest cas amb llibret de Modest Txaikovski, germà i estret col·laborador del compositor. Però l’obra s’aparta de la font original per adaptar-se als models de la grand opéra francesa del moment: trasllada l’acció al segle XVIII, sota el regnat de Caterina la Gran, inclou escenes de la vida de la ciutat i de la cort imperial i, sobretot, fa molt més complexa la figura del protagonista, Hermann –en Puixkin un alemany cínic i lineal–, que converteix en un personatge molt influït per altres figures de la literatura russa, especialment Dostoievski.

La brillant partitura, que incorpora interessants referències a la música del segle XVIII i també a la música popular i religiosa russes, serveix la tragèdia amb una gran eficàcia.”

Com sempre no és molta informació però sí un bon apunt.

Efectivament l’obra es basa en un comte de Pushkin que es centra en el motiu del jugador. Per a l’escriptor la figura del protagonista, Hermann, no és la de l’home dominat per la passió de guanyar o perdre una partida darrere l’altra, sinó la de qui creu poder posseir el secret que li asseguri vèncer en el joc i canviar així el seu destí. Aquest desig l’arrossegarà a la tragèdia, a la seva pròpia autodestrucció. A partir del moment en que Hermann descobreix que la vella comtessa- la Dama de Piques- ha fet fortuna al joc gràcies al secret de tres cartes, viu només per descobrir-lo, cosa que el porta al crim i la follia: primer mata ala comtessa, que mor sense confessar el secret, després rebutja Lisa, la seva promesa, i, quan l’espectre de la morta li confia quines són les tres cartes (el tres, el set i l’as) que el faran guanyar, hi aposta tot el que té; però quan juga la darrera, no és l’as la que surt sinó la “dama de piques”, com una burla cruel que la comtessa l’adreça des de la ultratomba al seu assassí. Hermann enfolleix i és internat en un sanatori psiquiàtric.

L’òpera de Tchaikovsky, amb llibret del seu germà Modest, hagué d’atenuar la crudesa del text: trasllada l’acció de la Rússia contemporània al autor a l’època de Caterina la Gran, féu que tant Lisa com Hermann es suïcidessin- un final teatralment més efectista-, incorporà al relat escenes folklòriques i de l’alta societat russa, i acabà l’obra amb el perdó pòstum de l’estimada, que Hermann sent just abans de morir.

El resultat és una obra molt brillant, molt ben construïda i amb una riquesa musical marca de la casa Tchaikovsky (amb picades d’ull als seus músics favorits), que no distorsionen amb la varietat de sentiments encontrats que l’obra de Pushkin generen a l’espectador, sobretot vers Hermann, l’autèntic protagonista del drama.

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ARGUMENT I LLIBRET

“Hermann, jove militar sense fortuna i obsedit per la passió del joc, s’ha enamorat de Lisa, néta d’una vella i poderosa dama moscovita, la comtessa.

Veiem la primera intervenció del tenor, on directament se’ns presenta Hermann com una persona obsessiva, dominat pels sentiments vers una dona desconeguda (Lisa) a la que estima en secret i a la que creu que no pot apropar-se sinó és millorant el se estatus. La interpretació corre a càrrec de Plácido Domingo en les funcions al Met de 1999, dirigides pel mestre Gergiev.

Aquesta, quan era Jove i bella, molt aficionada al joc, hauria conegut a París el comte de Saint-Germain, el famós alquimista, que li hauria lliurat el secret de les tres cartes –que li van permetre guanyar la seva gran fortuna– a canvi d’una nit d’amor; després, ella el revelà al seu marit i a un jove amant, però fou advertida en somnis que moriria quan un tercer home intentés arrencar-li el secret.

Aquesta història fascina Hermann, que sedueix Lisa, penetra a les habitacions de la comtessa i li exigeix amb tal violència el secret que la vella mor de por.

Veiem ara el final del primer acte, on es consuma la seducció de Hermann a Lisa, presentant-se de sobte al seu dormitori. El fragment inclou un aira de Lisa, l’arioso de Hermann i el duo final (amb una música arrebatadora). Els protagonistes són Plácido Domingo, Galina Gorchakova (Lisa) i Elisabeth Soderstrom (Comtessa).

Ara l’aria de Hermann pel gran Vladimir Atlantov (Viena, 1992), en una interpretació menys visceral que la del madrileny i molt més idiomàtica. La veu és magnífica i el seu cant exquisit. Dirigia Seiji Ozawa, i Lisa és la Mirella Freni.

El seu espectre li revela les tres cartes màgiques –el tres, el set i l’as– que li permetran guanyar.

Veiem aquesta inquietant escena amb el Plácido Domingo i l’Elisabeth Soderstrom

Placido Domingo and E. Soderstrom in Queen of Spades.

Lisa, desesperada pel comportament del seu amant, se suïcida.

Sentim la gran aira de Lisa per Mirella Freni. Vienna, 1992.

Hermann es precipita a apostar sobre les cartes secretes. Guanya amb les dues primeres i, embriagat amb aquesta victòria, canta el seu nihilisme: la vida és només un joc i la sola realitat és la mort. Enfrontat al príncep Ieletski, antic promès de Lisa, perd tots els diners guanyats quan la tercera carta, l’as, s’ha convertit a les seves mans en la dama de piques, contrafigura de la comtessa, l’espectre de la qual torna, com una burla, davant el jove desesperat, que es dispara un tret al cor.”

Ara podem escoltar i veure el final de l’òpera de la mà d’Atlantov i Domingo, en dos fragments successius.

I per acabar us deixo La Pastoral de la primera escena del segon acte, un Intermezzo titulat “La sinceritat de la pastora”, exemple de teatre dins del teatre, (una representació que es fa durant la gran festa al palau del governador). En aquest Intermezzo Tchaikovsky aprofita per fer un homenatge en tota regla al seu adorat Mozart. Canten Putilin, Polenzani, Borodina i Trifonova, dirigits per Gergiev.

Llibret:

Us deixo links on podreu trobar el llibret de l’obra en català i castellà.

http://www.liceubarcelona.cat/fileadmin/Obres/Temporada_2009_2010/Operes/dama_piques/Dama_llibret.pdf

http://www.kareol.es/obras/ladamadepicas/picas.htm

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AUDICIONS

Com a audicions per anar preparant l’obra us adjunto les dues versions relacionades directament amb els fragments de vídeo anteriors.

La primera és la versió d’estudi gravada al començament dels 90s amb un cast estelar format per Atlantov, Freni, Hvorostovsky, Leiferkus i Forrester i dirigida per Seiji Ozawa, amb la seva excel·lent Boston Symphony. Versió orquestralment opulenta i cantada primorosomant.

En segon lloc una de les funcions del met de l’any 1999 amb Domingo, Gorchakova, Hvorostovsky, Putilin i Soderstrom, en una versió musicalment molt més electritzant gràcies a l’abassagadora direcció de Valery Gergiev.

P.I.Tchaikovsky – Pikovaia Dama (Cd01, Cd02, Cd03)

Lisa, Mirella Freni

Hermann, Vladimir Atlantov

Yeletsky, Dmitri Hvorostovsky

La comtessa, Maureen Forrester

Tomsky, Sergei Leiferkus

Boston Symphony Orchestra-Seiji Ozawa

P.I.Tchaikovsky – Pikovaia Dama (part01, part02, part03)

Lisa, Galina Gorchakova.

Hermann, Plácido Domingo.

La comtessa, Elisabeth Soderstrom.

Yeletski, Dimitri Hvorostovsky.

Tomsky, Nicolai Putilin.

Metropolitan Opera Orchestra and Chorus-Valery Gergiev (1999)

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DADES DE LA PRODUCCIÓ

Direcció musical-Michael Boder

Direcció escena-Gilbert Deflo

Escenografia-William Orlandi

Vestuari-William Orlandi

Il·luminació-Albert Faura

Coreografia-Nadejda Loujine

Producció-Gran Teatre del Liceu

Funcions: 19, 22, 25 i 28 de juny; 1 i 4 de juliol

Repartiment

Hermann, Ben Heppner
Lisa, Emily Magee
Comte Tomsky, Lado Ataneli
Príncep Ieletsky, Ludovic Tézier
Polina, Elena Zaremba
La comtessa, Ewa Podles
Txaplitski, Mihail Vekua
Txekalinski, Francisco Vas
Maixa, Claudia Schneider
Narumov, Kurt Gysen
Surin, Alberto Feria
La governanta, Stefania Toczyska
Mestre de cerimònies, Jon Plazaola
Prilepa, Michelle Marie Cook

El primer Otello de Plácido Domingo.

9 Juny 2010

Avui us porto una cosa realment especial, i és que si alguna associació entre cantant i personatge ha estat modèlica i electritzant ha sigut la de l’Otello verdià amb el mestre madrileny.

Per a il·lustrar aquesta simbiosi utilitzaré fragments i testimonis extrets del llibre de l’Helena Matheopoulos dedicat al Plácido Domingo titulat “Mis personajes, mi vida” on el propi mestre reflexiona sobre tots els principals papers de la seva carrera.

Quan toca parlar de l’Otello el capítol comença així:

“Si hem de parlar d’un paper que Domingo hagi portat a escena fent-lo seu gràcies a al seu magisteri i al seu extraordinari domini del personatge, al mateix temps que durant l’últim quart de segle hagi constituït el paradigma de la interpretació del anomenat paper, sense cap mena de dubte escolliríem Otello. El va cantar per primera vegada en 1975, als trenta-quatre anys, a l’Òpera Estatal d’Hamburg, contra l’opinió de tothom. Els experts en veu, els crítics, els empresaris i el mateix Rolf Liebermann estaven convençuts que seria la seva ruïna. L’única veu al seu favor – a part de la convicció interna de que la part era ideal per a ell i ell par ella – va ser la de Birgit Nilsson: «En el moment que vaig sentir en Plácido per primera vegada, a la NYCO en 1966 fent de don Rodrigo uns tres anys abans de que cantéssim junts, vaig pensar: estic segura de que aquest home serà un gran Otello…. Però la gent no em va prendre en serio. Em deien: Com podrà fer un paper tant dramàtic amb una veu de tant lirisme?Però jo ja podia escoltar a Otello en ell. I em vaig sentir molt gratificada quan es va complir la meva predicció».

No hi ha, almenys que jo sapiga, filmacions d’aquelles primeres funcions, però si ni ha un d’una funció a l’any següent a l’Òpera de Paris, acompanyant de Margaret Price i Gabriel Bacquier, dirigits per Georg Solti, que ens permet veure una mica com eren els primers “moros” del tenor madrileny. Escoltem l’entrada del personatge.

Es va complir des de el primer Otello en 1975. Domingo es el primer en admetre que l’Òpera Estatal d’Hamburg, amb el seu gerent August Everding, que dirigia la producció, van fer tot el necessari per subsanar totes les dificultats durant la preparació, de manera que es van crear unes condicions ideals. La resta del repartiment – igualment ideal (segons Matropoulos) –es completava amb la Desdemona de Katia Ricciarelli, el Iago de Sherrill Milnes, i amb la presència de grans cantants inclús en els papers secundaris (Werner Holleg, Hans Sotin i Hannah Schwartz). L’orquestra estava sota la direcció de James Levine. Els assajos van ser molt intensos. Domingo recorda haver fet més de 150 hores”

Un dels fragments on Domingo s’imposa sobre altres cantants més dramàtics (Del Monaco o Vickers, per exemple) és en el magnífic duo final del primer acte, on Domingo es capaç de reflexar tota la tendresa i la humanitat del personatge envers la seva estima Desdemona (en el vídeo la sempre elegant Margaret Price), per això el cop de creure-la infidel serà totalment brutal.

Sherrill Milnes respecte a l’ocasió comenta:

“No puc dir si Plácido estava nervós o no. Sap guardar-se aquestes coses per a ell mateix. Sempre es mostra serè i afable. El que sí puc dir és que ja era un Otello esplèndid. L’Otello de Plácido és una fita en la història del paper, perquè malgrat que el personatge expressi una gran força, també es percep la seva vulnerabilitat. El fet de que no tingui un poder vocal d’un Del Monaco o un Vickers l’afavoreix. Un s’estima el seu Otello, plora per ell, estima les seves paraules. Ell les llença, les mossega, les acarona, en sent cadascuna d’elles.

Va haver més de 58 sortides a escena, però ho cregueu o no, aquest no va ser el màxim que vam aconseguir amb un Otello. El rècord el té l’última d’una sèrie de funcions a l’Òpera Estatal de Viena en 1989. Una vegada més, Katia feia de Desdemona i el director d’orquestra era Michael Schoenwandt. Des del començament vam tenir la sensació que hi havia una mena d’electricitat a l’aire, que aquella nit els astres ens eren favorables – un Strenstunde, com diuen els alemanys amb tanta precisió – i al final del segon acte, en el duet amb Iago, la sala va esclatar. La gent va enfollir! Al final, tots van sortir a saludar, el soli, el tutti, i mitja hora després o quaranta o cinquanta sortides a escena després, encara hi eren allí. Llavors ja estaven una mica cansats de somriure, diguem, al estil de les celebracions de les bodes. Per fi, passada una hora i mitja ens vam retirar, després de 101 sortides a escena”

Un altre moment on Domingo ha aconseguit portar les possibilitats dramàtiques del personatge al paroxisme és en el “Dio, mi potevi”, del tercer acte. Aquí Otello, dut per l’engany de Iago, ja està totalment enverinat per la idea de la infidelitat de Desdemona, i el dolor inicial es converteix en ràbia. En 1976, data del vídeo, estava força bé, però en la dècada dels noranta estava sublim.

Està clar que Otello és la màxima creació del madrileny, on ha aconseguit la identificació total amb el personatge, i en amb el que qualsevol aficionat a l’òpera l’associa immediatament, i de fet, l’Elijah Moshinsky, que ha treballat amb ell en almenys dues produccions de l’obra arriba a la conclusió de que:

“L’Otello de Domingo és insuperable en la història del paper. La creació d’aquesta part és el fruit de tota una vida dedicada a l’òpera. És comparable als autoretrats de Rembrandt, cada vegada més aconseguits, més expressius”

Per últim podem llegir el testimoni del propi Domingo:

“Aquest és el paper que preocupava a tothom. M’aconsellaven no fer-ho perquè, segons l’opinió general, podia fer-me malbé la veu. Sempre vaig estar segur de poder interpretar-ho, sentia que era un bon paper per a mi, malgrat que quan el vaig fer per primera vegada, a l’Òpera d’Hamburg, era molt jove. Apenes feia trenta-quatre anys. Crec que aquell primer Otello va ser excepcional, amb Katia com Desdemona i Sherrill en el Iago. Jimmy era el director d’orquestra i August Everding el d’escena. Va haver-hi una gran agitació i commoció a la premsa i amb els directors dels teatre d’òpera, que van acudir d’arreu. Per descomptat que, quan comparo aquelles funcions amb les de vint o vint-i-cinc anys després, m’adono que podria haver fet la part molt millor, podia haver estat més potent. Clar que això de ninguna manera significa que aquelles primeres funcions no em satisfessin.”

Per últim us deixo un curiós vídeo de l’any 1979 on Domingo comenta les seves preocupacions per la interpretació del personatge. Parla del maquillatge, de l’expressió, dels sentiments,…, com sempre, més pendent de l’autenticitat dramàtica que de les tremendes dificultats vocals de la partitura. Domingo és l’artista ideal.

No vull afegir res més a les paraules del mestre, que amb un criteri absolutament rigurós reconeix que, tot ja apuntar moltes coses positives, la seva visió dramàtica i vocal del personatge aniria madurant i millorant amb els anys. Però no ens enganyem, el primer Otello de Domingo ja és un tros d’Otello.

 Giuseppe Verdi – Otello (CDs)

Placido Domingo (Otello).

Sherrill Milnes (Iago).

Katia Ricciarelli (Desdemona).

Werner Hollweg (Cassio).

Heinz Kruse (Rodrigo).

Harald Stamm (Ludovico).

Orquestra i Cors de l’Òpera Estatal d’Hamburg – James Levine (1975)

Defunciones: Simionato-Rothenberger-Taddei

8 Juny 2010

En pocos días se han ido unos cuantos cantantes de primer orden, y no quiero perder la oportunidad de hacerles un pequeño homenaje.

En primer lugar hace unas semanas nos abandonó la grandísima mezzosoprano italiana Giulietta Simionato, cuando estaba a punto de cumplir los 100 años.

La Wikipedia nos da una visión bastante rica de su vida y carrera:

“La mezzosoprano italiana Giulietta Simionato (Forlì, Emilia-Romana, Italia, 12 de mayo de 1910 – Roma, 5 de mayo de 2010[1] ) fue una de las grandes voces de la ópera de postguerra. Su carrera se extendió desde los años 1930 hasta 1966. Simionato fue muy admirada por su canto vibrante en un repertorio amplio, sobresaliendo en roles dramáticos y cómicos, líricos y pesados. En la línea de grandes mezzosopranos italianas fue la sucesora de Ebe Stignani y la predecesora de Fiorenza Cossotto.

De madre sarda y padre veneciano, Simionato nació en Forli pero creció en la isla de Cerdeña. Estudió en Rovigo y Padua e hizo su debut operístico en Montagnana en 1928 en la comedia musical Nina non far la stupida. Los primeros quince años de su carrera fueron frustrantes y sólo obtuvo papeles pequeños, sin embargo comenzó a llamar la atención a finales de los años 1940 y ya en el final de su carrera era considerada como una de las más respetadas cantantes de su generación.

Ganó el concurso de Florencia en 1933 donde el maestro Tullio Serafin la recomendó para La Scala. Su fama se acrecentó en 1945 como Dorabella en Cosí fan tutte de Mozart en Génova y París pero su consagración llegó como Mignon en Génova con Gianandrea Gavazzeni, éxito que repitió en La Scala en 1947, donde había debutado en febrero de 1936 pero como no era miembro del partido fascista no se le otorgaron papeles importantes.

Fue solicitada por los mejores teatros de ópera del mundo, trabajaba con los directores musicales más importantes y tuvo especial empatía con las dos sopranos más destacadas y famosas de la época, Maria Callas y Renata Tebaldi, y fue admirada tanto por colegas como por el público por su calidad, sentido del humor y profesionalismo.

Compartió el escenario del Palacio de Bellas Artes con María Callas en 1950 juntas como Aida y su rival Amneris y como Adalgisa de Norma de Bellini éxito que repetirán en Covent Garden en 1953 (donde la debutante Joan Sutherland cantaba el pequeño rol de Clotilde), en La Scala en diciembre de 1955 junto a Mario del Monaco y en París en 1965 durante las últimas representaciones de Callas en el rol.En 1957 serán las protagonistas en la exhumación de Anna Bolena de Donizetti uno de los mayores éxitos de La Scala dirigidas por Luchino Visconti.

En 1953 debutó en la Covent Garden, donde también se presentó regularmente entre 1963 y 1965. En 1959 debutó en la Ópera del Metropolitan. También cantó en el Festival de Edimburgo (1947), Ópera de San Francisco (1953), Teatro Nacional São Carlos (1954), Ópera Lírica de Chicago (1954-61), Liceo de Barcelona, Ópera del Estado de Viena (desde 1956), y el Festival de Salzburgo dirigida por Herbert von Karajan en Il trovatore junto a Franco Corelli y Leontyne Price en 1962.

Giulietta Simionato “Stride la vampa” Il Trovatore. Londres, 1964.

El extenso repertorio de Simionato incluyó Rosina y Cenerentola, Charlotte, Dalila, Octavian en El caballero de la rosa, Tancredi, Marfa, Marina, Donna Evira, Cherubino, Orfeo, Dulcinea, Ifigenia, Cornelia, Judith, Dido en Les Troyens, Carmen y Valentin de Los Hugonotes en el clamoroso revival de La Scala 1962 junto a Joan Sutherland, Franco Corelli, Nicolai Ghiaurov y Fiorenza Cossotto.

Pero si en algo destacó fue en el repertorio verdiano con inmejorables creaciones de Amneris, Eboli y Azucena, además de una memorable Santuzza.

También fue grabada en numerosas ocasiones, en audio y video, de las que sobreviven filmadas funciones de Aida, Carmen y Cavalleria Rusticana.

Se retiró en el 1 de febrero de 1966 cantando en La clemenza di Tito de Mozart como Servilia en plenitud vocal para casarse con el médico Cesare Frugoni (1881-1978) con quien no pudo contraer nupcias debido a que no existía el divorcio en Italia. El casamiento se produjo cuando Frugoni enviudó, se casaron privadamente el 18 de noviembre de 1965 dos meses antes del exacto día del retiro de la cantante al cumplirse 30 años de su debut scaligero, Frugoni tenía 84 años. Anteriormente Simionato estuvo casada con un violinista de la Scala. Cuando Frugoni murió a los 96 años, se casó por tercera vez.

Ejerció la docencia y varias posiciones gerenciales, como por ejemplo la Casa Verdi de Milan, ciudad donde vivió y donde continuó ofreciendo entrevistas.

Como curiosidad vale destacar que en tres décadas de carrera sólo canceló tres veces, y que para retirarse eligió un papel más secundario (Servilia), sus palabras fueron “Soy demasiado emocional para soportar un retiro oficial, por eso quiero hacerlo con el papel más pequeño; entré al mundo de la ópera por la puerta chica y así me quiero ir”

Falleció en su casa de Roma el 5 de mayo de 2010, una semana antes de cumplir los cien años.”

La Simionato es una de las más grandes, sin duda alguna. Su profesionalidad a prueba de bombas, su calidad vocal y su temperamento artístico la han colocado en el Olimpo de las figuras indiscutidas en prácticamente todos los papeles que interpretó, sean de Rossini, Verdi o veristas, sean belcantistas o de vocalidad más dramática.

Como regalo os dejo su Mignon, papel que la lanzó a la fama internacional, en una versión de 1949 en México con un absolutamente deslumbrante Giuseppe di Stefano en el pico de sus facultades. La Simionato está deslumbrante. El sonido no es excelente, ni mucho menos, pero la calidad de los dos protagonistas supera cualquier reparo que se le pueda poner a la grabación. Esto es historia del canto.

Giulietta Simionato – Mignon: “Io conosco un garzoncel”

 

Ambroise Thomas – Mignon (CD01, CD02)

Mignon – Giulietta Simionato

Wilhelm Mester – Giuseppe di Stefano

Philine – Verdad Luz Guajardo

Fréderic – Graciela Milera

Lothario – Cesare Siepi

Laerte – Gilberto Cerda

Jarno – Ignacio Rufino

Coro e Orchestra del Palacio de Bellas Artes, Mexico-Guido Picco, 1949

También ha fallecido la soprano alemana Anneliese Rothenberger cuando estaba a punto de cumplir los 89 años.

Rothenberger fue toda una gran dama de la ópera en Alemania y Austria durante toda la década de los sesenta. Su carrera se centró en el repertorio mozartiano, Strauss y los grandes papeles de los singspiel y las operetas vienesas, con incursiones en papeles de carácter como la Lulu, la Marie de Wozzeck o Violetta. También fue una notable liederista y solista en oratorios y conciertos.

En la wikipedia resumen así su trayectoria:

“Anneliese Rothenberger (Mannheim, Alemania, 19 de junio de 1921 – Münsterlingen, Suiza, 24 de mayo de 2010) fue una soprano alemana de relevancia internacional.

Estudió con Erika Müller y debutó en Coblenza en 1943. En 1947 el director Günther Rennert la contrató para la Ópera del Estado de Hamburgo donde debutó como Lulu de Alban Berg que cantó en Múnich luego dirigida por Christoph von Dohnányi.

En 1954 debutó en el Festival de Salzburgo, en La escuela de las mujeres de Rolf Liebermann y luego en la Wiener Staatsoper. En el Metropolitan Opera cantó Der Rosenkavalier como Sofia, la legendaria Lotte Lehmann la proclamó la mejor intérprete del personaje que también filmó dirigida por Herbert von Karajan junto a Elisabeth Schwarzkopf y Sena Jurinac.

Sus mas famosas interpretaciones fueron de los papeles de Konstanze en Die Entführung aus dem Serail (en 1965 con Fritz Wunderlich dirigida por Giorgio Strehler), Fiordiligi en Così fan tutte, Zdenka en Arabella, Marie en Wozzeck, y Violetta en La traviata. Fue una importante Liederista y participó en obras contemporáneas.

Grabó muchas óperas completas, entre ellas La flauta mágica, Don Giovanni, Idomeneo, Arabella, Die Fledermaus, Orfeo ed Euridice, Hänsel und Gretel, La viuda alegre, La bohème, La traviata y Martha, y una famosa Las bodas de Fígaro junto a glorias de la lírica como Lisa Della Casa, Dietrich Fischer-Dieskau, Fritz Wunderlich, Irmgard Seefried, Nicolai Gedda, Helen Donath, Peter Schreier, Walter Berry, o Rudolf Schock.

Al retirarse del canto se convirtió en conocida animadora de televisión, el “Show de Anneliese Rothenberger” la hizo mas popular aún.

Cuando falleció su esposo en 1999 se retiró al Lago Constanza y en 2003 recibió el Premio ECHO a la trayectoria.”

Para que podáis disfrutar de la gran clase de la Rothenberger os dejo una grabación de uno de sus papeles fundamentales: la Konstanze de El rapto del serrallo, tal y como lo hacía en el Teatro Colon de Buenos Aires en 1961. Como Belmonte uno de sus compañeros habituales (junto con Nicolai Gedda) el gran tenor Fritz Wunderlich. No se puede pedir más.

Anneliese Rothenberger – Die Entführung aus dem Serail – 1963 – “Martern aller Arten”

W.A. Mozart – Die Entführung aus dem Serail (CD01, CD02)

Belmonte – Fritz Wunderlich

Konstanze – Anneliese Rothenberger

Blonde – Renate Holm

Osmin – Kurt Böhme

Bassa Selim – Victor Parlaghy

Pedrillo – Eugenio Valori

Orquesta y Coro del Teatro Colón, Buenos Aires-Heinz Wallberg (1961)

Por último, la semana pasada falleció con casi 94 años de edad uno de los canta-actores más importantes del siglo pasado: el genovés Giuseppe Taddei.

Taddei tuvo una carrera dilatadísima y llena de éxitos. Cantante de solidísima técnica, flexibilidad, musicalidad innata e instinto teatral, contaba sus actuaciones por éxito gracias a una entrega teatral y carisma sólo asequible a los más grandes, de aquí que fuera un cantante solicitado en todos los teatros más importantes y por los principales directores durante cuatro décadas.

“Giuseppe Taddei (Genova, Italia, 26 de junio de 1916, – Roma, 2 de junio de 2010) fue un barítono italiano famoso por sus interpretaciones de personajes en operas de Wolfgang Amadeus Mozart, Rossini, Puccini y Giuseppe Verdi.

Estudió en Roma donde debutó profesionalmente en 1936 como el Heraldo en Lohengrin dirigido por su mentor Tullio Serafin. Cantó en Roma hasta que fue alistado como soldado en la Segunda Guerra Mundial. Al finalizar la guerra retomó su carrera actuando en la Wiener Staatsoper, Londres y en 1948 en el Festival de Salzburgo, La Scala y el Teatro San Carlo en Napoles.

Debutó en América en el Palacio de Bellas Artes de México en las representaciones de La Traviata y Aida junto a Maria Callas en 1951 seguido por us debut en el Teatro Colón de Buenos Aires en 1953 en las representaciones de Tosca con Renata Tebaldi y Carlo Bergonzi, teatro al que regresaría para ser dirigido por Sir Thomas Beecham en 1958 en Samson et Dalila y en 1962 y 1965 como Scarpia de la Tosca de Regine Crespin.

En Estados Unidos debuto en la San Francisco Opera en 1957, seguido por la Lyric Opera of Chicago en 1959 como Barnaba en La Gioconda con Eileen Farrell, con actuaciones regulares en el Covent Garden entre 1960 y 1967. Su debut en el Metropolitan Opera fue tardío, se produjo a los 69 años como Falstaff el 25 de septiembre de 1985.

Igualmente eficiente en drama y comedia fue un excepcional Figaro (en Mozart y en Rossini) asi como Leporello y Don Giovanni, Belcore y Dulcamara en Elisir d’amore, además de Ernani, Macbeth, Rigoletto, Amonasro, Iago en Otello, Falstaff, Barnaba en La Gioconda, Gérard en Andrea Chénier, y Scarpia en Tosca.

Giuseppe Taddei dejó muchos registros de óperas completas, los mas destacados Figaro en Nozze di Figaro y Leporello en Don Giovanni dirigidos por Carlo Maria Giulini (con Elisabeth Schwarzkopf y Joan Sutherland), Macbeth con Birgit Nilsson, y Scarpia en Tosca con Leontyne Price y Falstaff estos dos ultimos con Herbert von Karajan. Otros registros importantes incluyen Cosi fan tutte con Elisabeth Schwarzkopf, Christa Ludwig y Alfredo Kraus bajo Karl Böhm, L’elisir d’amore con Renata Scotto y Carlo Bergonzi dirigidos por Gianandrea Gavazzeni, La Bohème con Mirella Freni y Luciano Pavarotti bajo Karajan y otros.”

Como habéis podido comprobar, el repertorio de Taddei era extenso y variado. Memorables son sus recreaciones de papeles cómicos como Leporello, Falstaff, Fígaro o Belcore, pero también notables son su Amonasro, Barnaba o Scarpia. Yo os dejo su excelente visión del tremendo Macbeth verdiano, papel que se ajusta muy bien a su canto matizado y tremendamente expresivo, lleno de sutilezas vocales y dramáticas. Le acompañan la contundente y fría Lady Macbeth de la Nilsson y el Macduff torrencial y monolítico del milanés Bruno Prevedi.

 Giuseppe Taddei “Cortigiani vil razza dannata” Rigoletto. RAI 1953

Giuseppe Verdi – Macbeth (CD01, CD02)

MACBETH – Giuseppe Taddei

BANCO – Giuseppe Morresi

LADY – MACBETH Birgit Nilsson

DAMA DI LADY MACBETH – Dora Carral

MACDUFF – Bruno Prevedi

MALCOLM – Piero di Palma

MEDICO – Silvio MAionica

SERVO DI MACBETH – Giovanni Foiani

SICARIO – Virgilio Carbonari

Coro y Orquesta de la Academia de Santa Cecilia de Roma-Thomas Schippers (1964)