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Fragments del Magnificat

23 Novembre 2010

El Magnificat és una de les obres més emblemàtiques i genials entre l’extensa llista d’obres mestres composades per Bach.

D’entre els diferents cors i àries que la formen, a part de la fenomenal coral d’obertura, hi ha dos moments que sempre m’han entusiasmat.

El primer és la peça per la soprano I “Quia respexit humiliatatem” (tremendament coneguda per separat) I l’aria per baix “Quia fecit mihi magna”.

La primera destaca per la deliciosa melodia i l’inspiradíssim acompanyament de l’oboè; i la segona pel genial contrapunt del baix continu.

Sentim la primera interpretada per la preciosa i dolcisima veu de la Natalie Dessay, acompanyada per Le Concert d’Astreé i l’Emmanuelle Haïm.

La segona pel baix David Thomas, extreta de la ja llegendaria versió de Gardiner amb els English Baroque Soloist.

Com a regal us deixo la versió que aquest any va interpretar la Berliner Philharmoniker. No us espanteu, la formació està reconvertida als criteris historicistes de la mà del Tom Koopman i amb la garantia d’un grup de solistes sòlid i expert en aquest repertori.

J.S.Bach-Magnificat-(Audio)

1-Choir — “Magnificat“

2-Aria (soprano II)— “Et exsultavit spiritus meus“ 

 Choral motet — “Vom Himmel hoch“

3-Aria (soprano I) — “Quia respexit humilitatem“

4-Chor — “Omnes generationes“

5-Aria (bass) — “Quia fecit mihi magna“

Chor — “Freut euch und jubiliert“

6-Duet (alto, tenor) — “Et misericordia“

7-Chor — “Fecit potentiam“

 Chor — “Gloria in excelsis Deo“

8-Aria (tenor) — “Deposuit potentes“

9-Aria (alto) — “Esurientes implevit bonis“

Duet (soprano, bass) — “Virga Jesse floruit“

10-Trio (soprano I/II, alto) — “Suscepit Israel“

11-Chor — “Sicut locutus est“

12-Chor — “Gloria Patri“

Klara Ek (soprano).

Ingeborg Danz (contralto).

Werner Güra (tenor).

Klaus Mertens (bajo)

RIAS Kammerchor-Berliner Philharmoniker-Tom Koopman

(Berlin, 2010)

Defunciones: Simionato-Rothenberger-Taddei

8 Juny 2010

En pocos días se han ido unos cuantos cantantes de primer orden, y no quiero perder la oportunidad de hacerles un pequeño homenaje.

En primer lugar hace unas semanas nos abandonó la grandísima mezzosoprano italiana Giulietta Simionato, cuando estaba a punto de cumplir los 100 años.

La Wikipedia nos da una visión bastante rica de su vida y carrera:

“La mezzosoprano italiana Giulietta Simionato (Forlì, Emilia-Romana, Italia, 12 de mayo de 1910 – Roma, 5 de mayo de 2010[1] ) fue una de las grandes voces de la ópera de postguerra. Su carrera se extendió desde los años 1930 hasta 1966. Simionato fue muy admirada por su canto vibrante en un repertorio amplio, sobresaliendo en roles dramáticos y cómicos, líricos y pesados. En la línea de grandes mezzosopranos italianas fue la sucesora de Ebe Stignani y la predecesora de Fiorenza Cossotto.

De madre sarda y padre veneciano, Simionato nació en Forli pero creció en la isla de Cerdeña. Estudió en Rovigo y Padua e hizo su debut operístico en Montagnana en 1928 en la comedia musical Nina non far la stupida. Los primeros quince años de su carrera fueron frustrantes y sólo obtuvo papeles pequeños, sin embargo comenzó a llamar la atención a finales de los años 1940 y ya en el final de su carrera era considerada como una de las más respetadas cantantes de su generación.

Ganó el concurso de Florencia en 1933 donde el maestro Tullio Serafin la recomendó para La Scala. Su fama se acrecentó en 1945 como Dorabella en Cosí fan tutte de Mozart en Génova y París pero su consagración llegó como Mignon en Génova con Gianandrea Gavazzeni, éxito que repitió en La Scala en 1947, donde había debutado en febrero de 1936 pero como no era miembro del partido fascista no se le otorgaron papeles importantes.

Fue solicitada por los mejores teatros de ópera del mundo, trabajaba con los directores musicales más importantes y tuvo especial empatía con las dos sopranos más destacadas y famosas de la época, Maria Callas y Renata Tebaldi, y fue admirada tanto por colegas como por el público por su calidad, sentido del humor y profesionalismo.

Compartió el escenario del Palacio de Bellas Artes con María Callas en 1950 juntas como Aida y su rival Amneris y como Adalgisa de Norma de Bellini éxito que repetirán en Covent Garden en 1953 (donde la debutante Joan Sutherland cantaba el pequeño rol de Clotilde), en La Scala en diciembre de 1955 junto a Mario del Monaco y en París en 1965 durante las últimas representaciones de Callas en el rol.En 1957 serán las protagonistas en la exhumación de Anna Bolena de Donizetti uno de los mayores éxitos de La Scala dirigidas por Luchino Visconti.

En 1953 debutó en la Covent Garden, donde también se presentó regularmente entre 1963 y 1965. En 1959 debutó en la Ópera del Metropolitan. También cantó en el Festival de Edimburgo (1947), Ópera de San Francisco (1953), Teatro Nacional São Carlos (1954), Ópera Lírica de Chicago (1954-61), Liceo de Barcelona, Ópera del Estado de Viena (desde 1956), y el Festival de Salzburgo dirigida por Herbert von Karajan en Il trovatore junto a Franco Corelli y Leontyne Price en 1962.

Giulietta Simionato “Stride la vampa” Il Trovatore. Londres, 1964.

El extenso repertorio de Simionato incluyó Rosina y Cenerentola, Charlotte, Dalila, Octavian en El caballero de la rosa, Tancredi, Marfa, Marina, Donna Evira, Cherubino, Orfeo, Dulcinea, Ifigenia, Cornelia, Judith, Dido en Les Troyens, Carmen y Valentin de Los Hugonotes en el clamoroso revival de La Scala 1962 junto a Joan Sutherland, Franco Corelli, Nicolai Ghiaurov y Fiorenza Cossotto.

Pero si en algo destacó fue en el repertorio verdiano con inmejorables creaciones de Amneris, Eboli y Azucena, además de una memorable Santuzza.

También fue grabada en numerosas ocasiones, en audio y video, de las que sobreviven filmadas funciones de Aida, Carmen y Cavalleria Rusticana.

Se retiró en el 1 de febrero de 1966 cantando en La clemenza di Tito de Mozart como Servilia en plenitud vocal para casarse con el médico Cesare Frugoni (1881-1978) con quien no pudo contraer nupcias debido a que no existía el divorcio en Italia. El casamiento se produjo cuando Frugoni enviudó, se casaron privadamente el 18 de noviembre de 1965 dos meses antes del exacto día del retiro de la cantante al cumplirse 30 años de su debut scaligero, Frugoni tenía 84 años. Anteriormente Simionato estuvo casada con un violinista de la Scala. Cuando Frugoni murió a los 96 años, se casó por tercera vez.

Ejerció la docencia y varias posiciones gerenciales, como por ejemplo la Casa Verdi de Milan, ciudad donde vivió y donde continuó ofreciendo entrevistas.

Como curiosidad vale destacar que en tres décadas de carrera sólo canceló tres veces, y que para retirarse eligió un papel más secundario (Servilia), sus palabras fueron “Soy demasiado emocional para soportar un retiro oficial, por eso quiero hacerlo con el papel más pequeño; entré al mundo de la ópera por la puerta chica y así me quiero ir”

Falleció en su casa de Roma el 5 de mayo de 2010, una semana antes de cumplir los cien años.”

La Simionato es una de las más grandes, sin duda alguna. Su profesionalidad a prueba de bombas, su calidad vocal y su temperamento artístico la han colocado en el Olimpo de las figuras indiscutidas en prácticamente todos los papeles que interpretó, sean de Rossini, Verdi o veristas, sean belcantistas o de vocalidad más dramática.

Como regalo os dejo su Mignon, papel que la lanzó a la fama internacional, en una versión de 1949 en México con un absolutamente deslumbrante Giuseppe di Stefano en el pico de sus facultades. La Simionato está deslumbrante. El sonido no es excelente, ni mucho menos, pero la calidad de los dos protagonistas supera cualquier reparo que se le pueda poner a la grabación. Esto es historia del canto.

Giulietta Simionato – Mignon: “Io conosco un garzoncel”

 

Ambroise Thomas – Mignon (CD01, CD02)

Mignon – Giulietta Simionato

Wilhelm Mester – Giuseppe di Stefano

Philine – Verdad Luz Guajardo

Fréderic – Graciela Milera

Lothario – Cesare Siepi

Laerte – Gilberto Cerda

Jarno – Ignacio Rufino

Coro e Orchestra del Palacio de Bellas Artes, Mexico-Guido Picco, 1949

También ha fallecido la soprano alemana Anneliese Rothenberger cuando estaba a punto de cumplir los 89 años.

Rothenberger fue toda una gran dama de la ópera en Alemania y Austria durante toda la década de los sesenta. Su carrera se centró en el repertorio mozartiano, Strauss y los grandes papeles de los singspiel y las operetas vienesas, con incursiones en papeles de carácter como la Lulu, la Marie de Wozzeck o Violetta. También fue una notable liederista y solista en oratorios y conciertos.

En la wikipedia resumen así su trayectoria:

“Anneliese Rothenberger (Mannheim, Alemania, 19 de junio de 1921 – Münsterlingen, Suiza, 24 de mayo de 2010) fue una soprano alemana de relevancia internacional.

Estudió con Erika Müller y debutó en Coblenza en 1943. En 1947 el director Günther Rennert la contrató para la Ópera del Estado de Hamburgo donde debutó como Lulu de Alban Berg que cantó en Múnich luego dirigida por Christoph von Dohnányi.

En 1954 debutó en el Festival de Salzburgo, en La escuela de las mujeres de Rolf Liebermann y luego en la Wiener Staatsoper. En el Metropolitan Opera cantó Der Rosenkavalier como Sofia, la legendaria Lotte Lehmann la proclamó la mejor intérprete del personaje que también filmó dirigida por Herbert von Karajan junto a Elisabeth Schwarzkopf y Sena Jurinac.

Sus mas famosas interpretaciones fueron de los papeles de Konstanze en Die Entführung aus dem Serail (en 1965 con Fritz Wunderlich dirigida por Giorgio Strehler), Fiordiligi en Così fan tutte, Zdenka en Arabella, Marie en Wozzeck, y Violetta en La traviata. Fue una importante Liederista y participó en obras contemporáneas.

Grabó muchas óperas completas, entre ellas La flauta mágica, Don Giovanni, Idomeneo, Arabella, Die Fledermaus, Orfeo ed Euridice, Hänsel und Gretel, La viuda alegre, La bohème, La traviata y Martha, y una famosa Las bodas de Fígaro junto a glorias de la lírica como Lisa Della Casa, Dietrich Fischer-Dieskau, Fritz Wunderlich, Irmgard Seefried, Nicolai Gedda, Helen Donath, Peter Schreier, Walter Berry, o Rudolf Schock.

Al retirarse del canto se convirtió en conocida animadora de televisión, el “Show de Anneliese Rothenberger” la hizo mas popular aún.

Cuando falleció su esposo en 1999 se retiró al Lago Constanza y en 2003 recibió el Premio ECHO a la trayectoria.”

Para que podáis disfrutar de la gran clase de la Rothenberger os dejo una grabación de uno de sus papeles fundamentales: la Konstanze de El rapto del serrallo, tal y como lo hacía en el Teatro Colon de Buenos Aires en 1961. Como Belmonte uno de sus compañeros habituales (junto con Nicolai Gedda) el gran tenor Fritz Wunderlich. No se puede pedir más.

Anneliese Rothenberger – Die Entführung aus dem Serail – 1963 – “Martern aller Arten”

W.A. Mozart – Die Entführung aus dem Serail (CD01, CD02)

Belmonte – Fritz Wunderlich

Konstanze – Anneliese Rothenberger

Blonde – Renate Holm

Osmin – Kurt Böhme

Bassa Selim – Victor Parlaghy

Pedrillo – Eugenio Valori

Orquesta y Coro del Teatro Colón, Buenos Aires-Heinz Wallberg (1961)

Por último, la semana pasada falleció con casi 94 años de edad uno de los canta-actores más importantes del siglo pasado: el genovés Giuseppe Taddei.

Taddei tuvo una carrera dilatadísima y llena de éxitos. Cantante de solidísima técnica, flexibilidad, musicalidad innata e instinto teatral, contaba sus actuaciones por éxito gracias a una entrega teatral y carisma sólo asequible a los más grandes, de aquí que fuera un cantante solicitado en todos los teatros más importantes y por los principales directores durante cuatro décadas.

“Giuseppe Taddei (Genova, Italia, 26 de junio de 1916, – Roma, 2 de junio de 2010) fue un barítono italiano famoso por sus interpretaciones de personajes en operas de Wolfgang Amadeus Mozart, Rossini, Puccini y Giuseppe Verdi.

Estudió en Roma donde debutó profesionalmente en 1936 como el Heraldo en Lohengrin dirigido por su mentor Tullio Serafin. Cantó en Roma hasta que fue alistado como soldado en la Segunda Guerra Mundial. Al finalizar la guerra retomó su carrera actuando en la Wiener Staatsoper, Londres y en 1948 en el Festival de Salzburgo, La Scala y el Teatro San Carlo en Napoles.

Debutó en América en el Palacio de Bellas Artes de México en las representaciones de La Traviata y Aida junto a Maria Callas en 1951 seguido por us debut en el Teatro Colón de Buenos Aires en 1953 en las representaciones de Tosca con Renata Tebaldi y Carlo Bergonzi, teatro al que regresaría para ser dirigido por Sir Thomas Beecham en 1958 en Samson et Dalila y en 1962 y 1965 como Scarpia de la Tosca de Regine Crespin.

En Estados Unidos debuto en la San Francisco Opera en 1957, seguido por la Lyric Opera of Chicago en 1959 como Barnaba en La Gioconda con Eileen Farrell, con actuaciones regulares en el Covent Garden entre 1960 y 1967. Su debut en el Metropolitan Opera fue tardío, se produjo a los 69 años como Falstaff el 25 de septiembre de 1985.

Igualmente eficiente en drama y comedia fue un excepcional Figaro (en Mozart y en Rossini) asi como Leporello y Don Giovanni, Belcore y Dulcamara en Elisir d’amore, además de Ernani, Macbeth, Rigoletto, Amonasro, Iago en Otello, Falstaff, Barnaba en La Gioconda, Gérard en Andrea Chénier, y Scarpia en Tosca.

Giuseppe Taddei dejó muchos registros de óperas completas, los mas destacados Figaro en Nozze di Figaro y Leporello en Don Giovanni dirigidos por Carlo Maria Giulini (con Elisabeth Schwarzkopf y Joan Sutherland), Macbeth con Birgit Nilsson, y Scarpia en Tosca con Leontyne Price y Falstaff estos dos ultimos con Herbert von Karajan. Otros registros importantes incluyen Cosi fan tutte con Elisabeth Schwarzkopf, Christa Ludwig y Alfredo Kraus bajo Karl Böhm, L’elisir d’amore con Renata Scotto y Carlo Bergonzi dirigidos por Gianandrea Gavazzeni, La Bohème con Mirella Freni y Luciano Pavarotti bajo Karajan y otros.”

Como habéis podido comprobar, el repertorio de Taddei era extenso y variado. Memorables son sus recreaciones de papeles cómicos como Leporello, Falstaff, Fígaro o Belcore, pero también notables son su Amonasro, Barnaba o Scarpia. Yo os dejo su excelente visión del tremendo Macbeth verdiano, papel que se ajusta muy bien a su canto matizado y tremendamente expresivo, lleno de sutilezas vocales y dramáticas. Le acompañan la contundente y fría Lady Macbeth de la Nilsson y el Macduff torrencial y monolítico del milanés Bruno Prevedi.

 Giuseppe Taddei “Cortigiani vil razza dannata” Rigoletto. RAI 1953

Giuseppe Verdi – Macbeth (CD01, CD02)

MACBETH – Giuseppe Taddei

BANCO – Giuseppe Morresi

LADY – MACBETH Birgit Nilsson

DAMA DI LADY MACBETH – Dora Carral

MACDUFF – Bruno Prevedi

MALCOLM – Piero di Palma

MEDICO – Silvio MAionica

SERVO DI MACBETH – Giovanni Foiani

SICARIO – Virgilio Carbonari

Coro y Orquesta de la Academia de Santa Cecilia de Roma-Thomas Schippers (1964)

Tornant de New York

31 Març 2010

Ja he tornat de la Big Apple i després de set dies d’intensa activitat (passejades, visites a museus, restaurants, funcions al Met,….) s’hem fa difícil tornar a la rutina. Això és en part degut a la saturació de tanta informació i tantes sensacions rebudes durant el viatge.

Set dies donen per a molt, almenys per visitar tots els punts claus i mítics de la ciutat, però em dedicarè a comentar les meves impressions de les funcions viscudes al Met, autèntic motiu principal del viatge.

El primer que he de dir es que el públic del Met es força dispers. Durant la funció comenten la jugada, riuen descaradament si alguna cosa els hi fa gràcia, estosseguen sense parar, aplaudeixen quan els hi rota i amb molta facilitat. Es pot dir que és un públic menys encarcarat que l’europeu, més fàcil i més agraït, però al mateix temps menys preparat per a rebre i interpretar propostes que es surtin de l’estricta literalitat en les escenografies, és a dir, és un públic conservador i, en cert sentit, immadur.

El dia 17 de març, a les 20:00 hores, vam anar, la meva germana i jo, a veure el que en principi havia de ser el plat més fort de les òperes previstes: La Boheme de Puccini. L’expectació per la meva part era màxima, ja que el repartiment estava encapçalat per dues figures com són el Piort Beczala i l’Anna Netrebko. Conclusió: una funció bastant sosa en general.

En primer lloc criticar la producció superkitsch, supertradicinal i super passada de moda del Franco Zefirelli. Fidel a la seva visió hiperdetallista i grandiloqüent en aquesta producció del Met, que va estrenar el Carreras fa trenta anys!!!, Zefirelli ens presenta un decorat pel primer i quart acte, en les golfes dels artistes bohemis, totalment recarregada i artificial. Les teulades dels suposats edificis parisencs queden massa de decorat de parc d’atraccions, mentre que l’espai físic on s’han de moure els cantants és petit, limitant el joc escènic dels cantats a canvi d’una escenografia tant grandiloqüent com kitsch (fins i tot naif per òbvia). El segon acte, al barri Llatí, és un dels tradicionals desplegaments de medis del Met on hi ha de tot (surten cavalls i un burro, i multitud d’extres), una altra vegada a costa d’arraconar als cantants, que de vegades es perden entre la multitud (al públic neoyorquí els hi va entusiasmar). El tercer acte va ser el més reeixit, amb una escenografia més austera, malgrat que la disposició de dos nivells feia que la Mimi no s’amagués con deu mana mentres Rodolfo parla amb Marcello. En fi, com es sol dir, “un pastelazo”.

En l’aspecte vocal les coses van anar bé  amb un excel·lent i valentíssim Rodolfo d’un Piort Beczala molt actiu escènicament i de cant comunicatiu. La veu és molt lírica, amb una zona central no molt potent però molt ben projectada i un agut espectacular, si bé més estret i una mica caprí. En contra seva dir que si bé la dicció era clara, la seva pronunciació de l’italià és totalment macarrònica, cosa que hauria de començar a cuidar.

L’Anna Netrebko té un instrument absolutament privilegiat. La seva veu té un color bellíssim, els sons són avellutats i carnosos al centre i els aguts són brillants i perfectament col·locats. Canta amb molt d’aplom i sap modular i donar diferents colors i intenció a les seves frases. En contra seva s’ha de fer notar que en general la seva recreació de la Mimi va ser molt convencional (m’esperava més d’ella, de la que sempre s’ha dit que és una gran creadora de personatges, potser per culpa del Zeffirelli) i dir que si la dicció italiana de Beczala era macarrònica, la de la Netrebko era inintel·ligible.

De la resta poc a destacar amb una Ruth Ann Svenson totalment fora de lloc com a Musseta per culpa d’una veu que ja ha passat la seva glòria (aguts tots calats i descolocats), un Marcello de veu totalment vulgar i gens destacable ni per bé ni per malament, al igual que Cavalletti i Gradus com a Schnuard i Colline.

Per últim, i això si que en sap greu, totalment decebedora la direcció del mestre Armiliato, que va fer una lectura planíssima i soporífera de l’obra, que no va remuntar el vol ni tansevol en el segon acte.

A continuació podeu sentir els finals del primer “O soave fanciulla” i tercer “Dunque è propio finita!” actes amb les intervencions principals d’Anna Netrebko i Piort Beczala.

Dos dies després, el divendres 19, vaig assistir a la funció de l’Attila, que s’estrenava al teatre amb una nova producció dirigida per Pier Audi.

La producció es basava en la divisió de l’escena en dos nivells: un nivell superior amb certa escenografia on es movien els principals protagonistes (Attila, Ezio i Odabella) i un nivell inferior quasi nu escenogràficament (tan sols una creu i diferents il·luminacions) on es movia el cor i Floresto.

En el pròleg el nivell superior estava ocupat per una estructura, semblant a un pont, autopista,…., en runes, com si hagués sofert un terratrèmol. L’efecte era molt potent, més tenint en compte les desgràcies últimes a Haití i a Xile, fent al·legoria a la força devastadora dels huns, amb Attila al seu cap, i a la desmembració de l’imperi Romà. A més, la verticalitat de l’escena donava una sensació de vertigen assimilable als ànims dels romans, a punt de ser conquerits pel bàrbar. A partir d’aquí es van acabar, almenys per a mi, les idees. Tota la resta de l’obra va discòrrer amb un nivell superior dominat per una massa de vegetació, com un mur, on s’obrien diferents finestres per les quals cantaven els protagonistes, sense cap gràcia i fent-se monòtona i repetitiva, i el cor sempre al nivell inferior. El vestuari de Prada no era precisament atractiu ni original. Poques idees i mal aprofitades.

Musicalment la cosa va anar molt bé. En primer lloc em vaig poder reconciliar amb el mestre Armiliato, que agafava el relleu de Muti, després de la seva soporífera Boheme del dimecres anterior ja que va donar una lectura potent i controlada de la partitura, molt adient per aquests verdis primerencs plens d’energia. L’orquestra va sonar de meravella, molt millor que el cor, que en la meva opinió no té el nivell que hauria de tenir en un teatre de primera categoria com el Met (es pot dir que el cor del Liceu és millor).

El nivell de les veus va ser bo, destacant en primer lloc el treball de Abdrazakov com Attila i, en segon terme, la gran sorpresa del viatge, el Floresto del tenor Russell Thomas, tota una revelació.

Abdrazakov és jove, però la seva veu està perfectament consolidada. Té un timbre molt noble i homogeni, amb uns greus fermament emesos i un agut suficient i segur. Canta amb bona línia i estil, amb molta disciplina, però potser li falta una mica més d’expressivitat o carisma per a assolir un èxit més rotund i acabar d’explotar com a gran figura.

El Floresto de Russell Thomas va ser tota una sorpresa, provinent d’un programa d’artistes debutava com protagonista al teatre en un paper no precisament fàcil i amb varis moments per al lluïment, i no va decebre en absolut. És un tenor líric amb una veu emesa amb amplada, el timbre és molt nítid amb un centre corpori i un agut brillant i amb potència suficient, el seu cant és una mica monolític, no gaire matisat, però fraseja amb correcció, sense fer excessos ni coses rares. Alguns atacs són precipitats o maldestres més fruit de la inexperiència i dels nervis que de mala tècnica però res que no es pugui corregir o controlar.

L’Odebella de l’Urmana em va agradar força, tot i que des de que fa de soprano no m’acaba de fer el pes. Només l’he vist una vegada en directe, en la seva Kundry al Liceu, on m’esperava molt, però que molt més, i on va quedar totalment eclipsada per la sensacional nit que va tenir Domingo com Parsifal (en una de les recreacions més imponents que jo he vist i sentit en la meva vida). L’Odabella és un paper molt exigent, a l’estil de l’Abigail del Nabucco, amb frases vertiginoses amb temibles salts de doble octava i passatges de coloratura dramàtica, a més d’una pàgina d’increïble delicadesa com “Liberamente or piangi….Oh!Nel fuggente nuvolo”. A destacar l’homogeneïtat del seu cant i de la seva veu, amb una lleugera pèrdua de brillantor a l’agut, al límit del crit però encara controlat, i un greu imponent. La línia de cant és bona i fa una bona feina en els passatges més lírics, mentre que en el cant di forza té potència i valentia amb unes agilitats si bé no espectaculars si eficaçment dosificades.

Per últim l’Ezio del Franco Vassallo, baríton de timbre grat però amb una tècnica dubtosa que fa que la veu oscil·li entre sons emesos amb pulcritut i atacs de vegades massa nasals. El seu cant era poc variat però es va posar el públic a la butxaca gràcies a uns aguts emesos amb potència i facilitat (i bon fiato) però a costa d’un cant massa vulgar i poc matisat.

Sentim a l’Urmana en “Allor che forti corrono” del pròleg i la gran escena d’Attila del primer acte amb l’Ildar Abdrazakov.

Al dia següent de l’Attila va tocar tornar a veure la producció vista al Liceu del Hamlet de l’Ambroise Thomas durant la temporada 2003-2004.

El Hamlet és una òpera que no es feia el Metropolitan en més de 100 anys, amb el que al públic neoyorquí, tant acostumat al repertori més pur i dur, se’ls hi havia venut com una estrena d’una obra mestra perduda i que seria interpretada per una parella infalible de cantants: el Simon Keenlyside, al que identificaven com una mena de Lawrence Olivier de l’òpera, i la Natalie Dessay, a la que qualificaven com la més gran interpret de l’escena de la bogeria més perfecta mai composta (llibret dixit) en la seva última interpretació abans de deixar el paper.

El fet és que pels comentaris que feia la gent habitual de la casa el principal interès en veure l’obra residia en veure a la no-diva francesa (autèntica favorita actual del públic del Met), i el fet que hagués cancel·lat les funcions per una lesió muscular, els hi havia decebut molt.

La funció va anar força bé, amb un Keenlyside en molt bona forma vocal, amb una veu de baríton molt viril, de timbre càlid i cant molt acurat. Fa tota una creació del personatge, si bé de vegades semblava massa forçat o sobreactuat en segons quines actituds i gestos que la direcció d’actors imposa en l’escena (sobretot al final del segon acte quan s’ha de llençar el vi per sobre després de l’actuació dels comediants). Crec que donades les qualitats del cantant aquest hauria de començar a pensar en incorporar de manera més habitual papers de baríton més carismàtics dins del repertori de la corda (en sembla que dintre de poc debutarà el Rigoletto a Cardiff) perquè tant per mitjans vocals, com per maduresa interpretativa i intel·ligència en el cant pot aconseguir recreacions memorables.

La Marlis Petersen no és la Dessay. Partint d’això, cal dir que és una bona cantant amb la veu adient pel paper. Va fer una Ofèlia vocalment molt sòlida, amb un cant que reflexava tota la fragilitat del personatge. Absolutament angelical i tendre en el duo del final del primer acte “doute de la lumiere”, i molt sòlida en el quart acte que conté de manera exclusiva la gran escena de la bogeria. És aquí on jo vaig notar el salt qualitatiu entre una fuori clase com la Dessay i una notable cantant com la Petersen, ja que si bé la seva interpretació era digne i el seu cant molt ben construït, quedava uns passos enredera de l’absoluta fusió entre cant i interpretació que aconsegueix la seva col·lega francesa.

La Larmore y el Tobey Spencer van ser una reina i un Laertes de molt nivell (estupendament dramàtica la mezzo, amb una expressivitat física i en el cant molt notables), mentres que James Morris va fer un rei de porte tant rígid com el seu cant, si bé la veu va sonar més sana (que no vol dir fresca) que les últimes vegades que l’he sentit.

La direcció de Louis Langrée va ser bastant rutinària, amb una certa descompensació entre els metalls (massa presents) i la resta de l’orquestra. El cor no va passar de correcte. El públic va començar força fred, però es va anar escalfant i al final va decretar un bon èxit per als intèrprets.

Com a exemples us deixo el que per a mi va ser el millor de la funció: el gran duet del tercer acte entre Hamlet i la seva mare on Keenlyside i Larmore van fer saltar guspires (bravissima la Larmore); i la gran escena d’Ophelie “Pâle et blonde” amb la Marlis Pertersen.

Me marcho a Nueva York. Y tercera parte: Hamlet

13 Març 2010

El sábado por la noche tengo prevista mi última función al Met para ver el Hamlet de Ambroise Thomas. Cuando compre las entradas estaba prevista la pareja de lujo, y referencia moderna en los respectivos papeles de Ophelie y Hamlet, formada por Natalie Dessay y Simon Keenlyside, pero el nombre de la soprano francesa se ha caído del cartel, y en su lugar actuará la soprano Marlis Petersen (gran decepción!!).

Pero no nos vamos a hacer mala sangre. Esta soprano alemana merece ser escuchada. Conozco poca cosa de su trayectoria (con anterioridad sólo la había escuchado en Las Estaciones de Haydn grabadas por Jacobs, que cuenta con ella muy asiduamente, dejándome buena impresión). Investigando un poco parece ser que es una especialista en el repertorio barroco, con muchas grabaciones de cantatas de Bach, y en el repertorio operístico se ha destacado internacionalmente como una excelente protagonista de la Lulu de Berg y como Zerbinetta en la Ariadna auf Naxos.

Posee una voz de timbre muy grato, más ancho que el de la Dessay y de mayor volumen. Domina con elegancia y aplomo los pasajes más comprometidos, ya sea por tesitura, con un agudo seguro, o por agilidades, que despacha con buena técnica. Como muestra os dejo dos videos donde podemos comprobar las habilidades de la cantante (que además se mueve con gracia por el escenario y tiene una muy buena presencia).

Primero el “Mein Herr Marquis” de la Adele de Die Fledermaus, en una función de la ópera de París del año 2000.

Y en segundo lugar una versión del aria “Je suis Titania” de la Mignon de Thomas en concierto en el año 2005 (creo que dirige Lauren Foster) donde está ciertamente excelente.

La producción es exactamente la misma que vimos en el Liceu la temporada 2003-2004, procedente del Gran Teatro de Ginebra.

Os dejo la información del cast previsto para la función del sábado día 20 de marzo.

Dirección musical: Louis Langrée

Ophélie: Marlis Petersen

Gertrude: Jennifer Larmore

Laërte: Toby Spence

Hamlet: Simon Keenlyside

Claudius: James Morris

Producción: Patrice Caurier, Moshe Leiser

Escenografía: Christian Fenouillat

Vestuario: Agostino Cavalca

Iluminación: Christophe Forey

Y como no tengo ninguna versión de la ópera en formato audio con los protagonistas previstos ni de otras funciones anteriores os enlazado dos vídeos con la pareja Dessay-Keenlyside.

El primero extraído de las funciones del Liceu antes comentadas (temporada 2003-2004) con el “Ah!cruel!…doute de la lumière” del Acto I. Son Keenlyside, Dessay y Bertrand de Billy

El segundo es la gran escena de la locura de Ophelie con una Dessay totalmente espectacular e insuperable de junio de 2000 desde el Châtelet, dirige Michel Plasson una producción de Nicolas Joël